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Gema Marti

Gema Marti nació saludable y vivió la primera parte de su infancia como cualquier otra niña. Todo cambió cuando sufrió una enfermedad grave y le diagnosticaron insuficiencia hepática con tan solo ocho años.

Tuvo que ser hospitalizada y estuvo en coma durante dos semanas. Recuerda el miedo que sentía su familia al saber que le quedaba poco tiempo. Fue entonces cuando Gema recibió la noticia de que había un donante compatible.
Su trasplante de hígado fue exitoso desde el momento que despertó de la cirugía.

Ahora, 32 años después, Gema mantiene un profundo agradecimiento hacia los familiares del donante que tomaron la valiente decisión de decir “sí” a la donación de órganos en un momento de profundo dolor. Gema vive cada día con intención y gratitud, en honor a quienes le dieron una segunda oportunidad de vivir.

“Gracias al regalo que recibí, pude darles vida a mis hijos”, afirmó Gema.

Durante años, Gema no estaba segura si tener hijos sería posible debido al trasplante. A pesar de todo, logró ser madre. Uno de sus hijos lleva el segundo nombre del cirujano que le hizo el trasplante, un homenaje permanente a la atención médica que le salvó la vida.

Hoy en día, Gema aún comparte su historia para generar conciencia sobre la donación de órganos. Su vida demuestra cómo la decisión de un solo donante puede marcar a muchas generaciones.

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