“Diego vivirá para siempre en nuestros corazones por su pasión, espontaneidad y valentía”, dijeron sus padres. “Amaba el básquet y el fútbol, era un amigo leal, un hermano bromista y vivió la vida al máximo. Tocó tantas vidas en nuestra comunidad que honraremos su legado creando conciencia sobre la donación de órganos, salvando vidas y familias”.
“El 30 de junio, Diego, de 16 años, sufrió un trágico accidente por ahogamiento. Luchó durante casi una semana en la Unidad de cuidados intensivos pediátricos del St. Mary’s Children, hasta que respondió al llamado de Dios y se convirtió en uno de sus ángeles. Mientras estábamos en el hospital, sentimos la necesidad de transformar esta pesadilla devastadora en algo positivo”.
“Con la ayuda de Life Alliance Organ Recovery Agency (miembro de Donate Life Florida), hablamos con la madre de una joven que había recibido un trasplante hace aproximadamente cinco años. Al saber que ese regalo no solo había salvado la vida de la niña, sino también la de toda su familia, se consolidó nuestra decisión de ser donantes de órganos. Aunque nosotros no tuvimos la misma suerte, pudimos responder a las oraciones de otros”.
“Nuestra valiente decisión de donar los órganos, ojos y tejidos de Diego a familias que los necesitaban convirtió a Diego en un superhéroe. Para nosotros, nuestra misión es inspirar a otras personas sobre la importancia de ser donante de órganos. Donar salva vidas y familias”.
“Al menos 3 personas recibieron órganos que les salvaron la vida, incluidos su corazón y ambos riñones. Sus hermosos ojos azules, junto con sus tejidos, ayudaron a muchas otras personas”.