Christine Galan hizo historia en el ámbito quirúrgico el 24 de octubre de 1998, cuando recibió un trasplante simultáneo de corazón e hígado después de una batalla de 18 años contra una enfermedad. Tras una espera de 8 meses y 11 semanas en la unidad de cuidados intensivos, se encontró un donante justo a tiempo para salvarle la vida.
“La espera fue la parte más difícil”, recuerda Christine. “Como resultado del éxito de mi cirugía, he trabajado incansablemente para generar mayor conciencia sobre la donación de órganos”.
Determinada en honrar el regalo de su donante, Christine se convirtió en la primera persona receptora de un trasplante de corazón e hígado en completar la Maratón de la Ciudad de Nueva York en 2001, utilizando su historia para crear conciencia sobre la necesidad urgente de contar con donantes de órganos y tejidos.
Años después, cuando sus riñones comenzaron a fallar, recibió otro regalo que le salvó la vida, esta vez de una persona completamente desconocida que se ofreció voluntariamente a donarle un riñón, dándole una nueva oportunidad de vivir.
Ahora, casi 28 años después de su primer trasplante, Christine trabaja a tiempo completo y vive en Florida, donde disfruta jugar golf, practicar aeróbicos acuáticos, hacer yoga y hornear. También continúa promoviendo la donación de órganos y dedica su vida a educar a otras personas sobre el impacto transformador que puede tener decir sí al registrarse como donante.
Próximamente planea conocer a la madre del donante de corazón e hígado que le dio una segunda oportunidad de vida, un momento que dará un cierre completo a su extraordinaria historia.